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 AÑO IV. NÚMERO XLVIII. SEPTIEMBRE 2006.    

Santillana del Mar y las Cuevas de Altamira.

Santillana del Mar es, sin duda alguna, cita imprescindible para el turista que visita Cantabria, tanto por su valor histórico-artístico, como por su apacible ambiente y la hospitalidad de sus gentes. Este municipio de cerca de 4.000 habitantes nos ofrece todo un abanico de ocio, tiempo libre, naturaleza y cultura.

Alberto Rodríguez. Gulliveria. Septiembre 2006.

 

Limitado este municipio por los de Alfoz de Lloredo, Reocín, Torrelavega, Polanco, Suances y el mar Cantábrico desde la playa de Santa Justa a Puerto Calderón, tiene como capital a la villa que lo fue de las Asturias de Santillana.

Pueblo que, según frase ya conocida del filósofo francés Paul Sartre, es "el más bello de los pueblos de España". Santillana del Mar es conocida como "la villa de las tres mentiras", pues ni es "santa", ni "llana", ni tiene "mar". Es la capital de un municipio de 4.000 habitantes dedicados en su mayoría a la actividad agropecuaria y, sobre todo, al turismo.

Cuando hacemos referencia a Santillana del Mar, en seguida debemos asociarla a una de las referencias del arte en España: las Cuevas de Altamira. Calificada como la "capilla sixtina" del arte rupestre, esta cueva contiene probablemente las pinturas prehistóricas más famosas del mundo. El descubrimiento de Altamira se produjo a finales del siglo XIX y provocó una gran polémica al principio y una posterior conmoción entre toda la comunidad científica de la época, pues eran claramente reacios en un principio a aceptar la antigüedad real de sus pinturas (14.000 años).

La cueva fue hallada por casualidad en 1868 por Modesto Cubillas, a través de quien llegó al conocimiento de su primer gran impulsor: Marcelino Sanz de Sautuola. La parte más famosa de la cueva, conocida como la "sala de los polícromos", no fue descubierta sin embargo hasta 1879, en el transcurso de una visita en la que Sanz de Sautuola iba acompañado por su hija María.

 
Dos de las pinturas más representativas de Altamira.

Durante el siglo XX, la gran afluencia de visitantes a la cueva comenzó a inquietar a los científicos ante un posible deterioro de las pinturas. La cueva sufía en demasía con la presencia de tantas personas interesadas en el arte rupestre. El cierre de Altamira se llevó a cabo en 1979. Primero totalmente y más tarder controlado a fin de preservar su valioso contenido. En la actualidad, el acceso a la cueva se encuentra muy restringido, por lo que el Gobierno de Cantabria ha decidido construir una réplica y un museo para facilitar su conocimiento por el gran público. Es realmente fascinante poder visitar esta réplica, por lo que lo recomendamos. Van a quedar totalmente sorprendidos por la capacidad del hombre para generar arte en los albores de la humanidad.

Los dibujos, que se remontan a unos 14.000 años, se pueden ver sobre todo en los techos de las cuevas, y representan bisontes, ciervos, jabalíes, caballos... Están realizadas con pinturas ocres naturales de rojo color sangre y contorneadas en negro. La longitud total de la cueva que es de unos 270 metros y de trazado irregular, consta de un vestíbulo y una galería, pero la sala lateral que contiene las mejores pinturas está a solo 30 metros de la entrada y sus dimensiones son 18 m. de largo, 9 de ancho y de 1,1 a 2,65 m. de altura. En ella se ofrecen en paredes y techo representaciones de caballos y bisontes, una cierva, un jabalí, en rojo, en ocre y en negro. En el resto de galerías existen otros grabados y pinturas aunque en menor proporción. Consisten principalmente en figuras de animales, pintadas en negro o grabadas, y líneas y signos diversos (tectiformes).

La mayoría de las representaciones de arte rupestre cubren el techo del gran salón próximo a la entrada. Allí se han reconocido múltiples figuras, la mayoría de ellas policromadas, predominando las reproducciones de bisontes en diversas actitudes, que se intentó expresar con mayor relieve ajustándolas a las protuberancias de la roca. Merecen destacarse además dos jabalíes, una gran cierva de 2,12 m de longitud, varias manos y ocho antropomorfos grabados. Los colores más usados fueron el negro, el rojo, el amarillo, el pardo y algún tono violáceo.

El conjunto de 70 grabados incisos sobre roca y casi 100 figuras pintadas impresiona por el vivo realismo de bisontes, ciervos, jabalíes y caballos allí representados, pero lo que da más valor al arte rupestre de la cueva de Altamira es el carácter excepcional de su policromía. Las pinturas de Altamira se pueden considerar como el logro más avanzado, culturalmente hablando, que se tiene de la época paleolítica.


Plaza de Ramón Pelayo.

Pero Santillana del Mar es mucho más que las Cuevas de Altamira. Santillana del Mar es sede de una intensa actividad cultural, que se desarrolla durante todo el año en sus diferentes salas de exposiciones y museos. Cuenta con una serie de edificaciones medievales del Románico de increíble belleza. Visita obligada son las torres de Merino y Don Borja (hoy sede de la Fundación Santillana). Estas figuran entre las construcciones civiles más antiguas de una localidad empedrada que es imprescindible recorrer a pie para poder admirar  la belleza de sus calles y edificaciones medievales, talleres artesanos, ...


Torre de Don Borja.

Paseando por la villa veremos de espléndidos edificios como las casas del Águila y la Parra (donde el Gobierno Regional ha instalado una sala de exposiciones), el palacio y la torre de Velarde, la casa de Leonor de la Vega, los palacios de Barreda, Tagle y Villa.

A mencionar también el Monasterio de Santa Juliana, que data del siglo IX. Este monasterio daría paso a la prestigiosa colegiata de Santa Juliana en el siglo XII, el primero y más importante de los exponentes del arte románico en Cantabria. En torno a la colegiata y su bello claustro, de finales del siglo XII-principios del XIII, se desarrolló todo un núcleo de población que vivió épocas de gran esplendor económico, como evidencia la riqueza de las numerosas casonas y palacios que conforman esta villa de Santillana del Mar.


Claustro de la Colegiata.

Pero no sólo hay arquitectura en Santillana, la naturaleza ha sido también generosa con este municipio, que disfruta de una magnífica costa que invita a la pesca y de las tranquilas playas de Santa Juliana y Ubiarco. En las inmediaciones de la capital nos encontramos además con un bonito parque zoológico que merece la pena visitar.

Santillana de Mar es en definitiva, por su historia y riqueza natural, uno de los puntos más atractivos de Cantabria y uno de sus principales focos de atención turística.

 

   

Cómo llegar

En Coche

Desde Santander, se toma la autovía a Torrelavega y se coge la salida de Requejada, se continua en dirección a Barreda, donde se gira a la derecha para tomar la CA-131 con destino a Santillana el Mar.

Desde Asturias, se llega hasta Puente San Miguel por la N-634 o por la Autovía del Cantábrico. En ese lugar es preciso tomar la CA-133 en dirección a Santillana del Mar.

Desde Madrid  lo más sencillo es llegar hasta Torrelavega y desde allí acceder a Santillana del Mar, bien vía Barreda, bien por Puente San Miguel.

Desde Comillas, puede llegarse a Santillana del Mar por la CA-131.

Dónde alojarse 

Hotel La Casona de Luis
Queveda - Santillana del Mar
Tel.: 942 895 005 - FAX: 942 895 121

Casa Mari Luz
Queveda - Santillana del Mar - Cantabria 
Tel.: 942 888 473 - 619 664 064

Hotel Los Ángeles
Santillana del Mar - Cantabria 
Tel.: 942 818 140 - 942 840 177

La mejor manera de conocer el entorno de Santillana del Mar es alojarse en una Casa Rural.

Dónde comer 

Restaurante Casa Cossío
Plaza Abad Francisco Navarro 
39330 Santillana del Mar
Telf.: 942 818 355

Bar-Restaurante La Torre
Bº Mediavia, 8 - 39360 Ubiarco 
Santillana del Mar
Telf.: 942 840 015 - 942 840 046

Hotel-Restaurante Zabala
39360 Vispieres 
Santillana del Mar
Telf.: 942 838 400 - Fax.: 942 838 330

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